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Cómo cocinar remolacha cuando tienes poco tiempo y quieres cuidar tu salud

Si eres de los que todavía no ha dado el paso en el consumo de remolacha, no sabes lo que te estás perdiendo. Hoy te contamos cómo cocinar remolacha cuando tienes poco tiempo y quieres cuidar tu salud, beneficiándote de esta manera de sus múltiples cualidades entre las que destaca su poder antioxidante.

En la entrada anterior dimos nueve poderosas razones por las que la remolacha es un alimento imprescindible para tu salud.

Alimento "anticancerígeno" debido a sus flavonoides, ideal en casos de déficits de hierro, fuente de la eterna juventud gracias al ácido fólico, alimento cardiosaludable, rico en fibra, esencial para el buen funcionamiento del hígado, adelgazante y estupendo si eres deportista y quieres un plus en tus marcas, pues a todo esto vamos a añadirle su versatilidad en la cocina.

Estarás de acuerdo que en la sociedad en la vivimos damos mucha importancia al tiempo.

Siempre vamos de un lado a otro con el reloj marcándonos los pasos, estamos gobernados por una sociedad estresada que valora el tener un ratito para disfrutar de los pequeños placeres del día a día.

Cuidar nuestra alimentación debe ser uno de esos placeres, porque cuidarse no debe estar reñido con la falta de tiempo y porque algo tan importante como nuestra salud bien merece que le prestemos unos minutos diarios para de esta manera evitar caer en la tentación de la comida rápida ultraprocesada.

Con unas sencillas pautas, unos mínimos conocimientos y algo de organización, comer saludable no nos llevará apenas tiempo. Invirtamos en salud, nuestra salud.

Hoy la protagonista es la remolacha, así que ¡manos a la cocina!

Cómo cocinar la remolacha cuando tenemos poco tiempo

Cómo cocinar la remolacha cuando tenemos poco tiempo

Pues, en primer lugar ¡no cocinándola!, sí, como lo oyes, la remolacha en crudo es una delicia, así que aquí el tiempo no es una excusa.

Verás, una vez vuelvas del mercado cargado de remolachas solo tienes que mantenerlas en la nevera para su conservación.

Una vez llegue el momento de consumirla, sólo tienes que sacar la remolacha, limpiarla, quitar las hojas (no las tires que más adelante te diré como usarlas), pelarla y cortarla, por ejemplo con una mandolina haciendo finas lonchas que nos servirán como base de unos saludables canapés, para hacer tipo pasta, sustituyendo esta por capas de remolacha, o simplemente añadiéndola a tu ensalada preferida.

¡Ah! también es estupenda para dippear, cambia las tortillas de trigo procesadas por trozos de remolacha en crudo, eso sí, usa tenedor o acabarás con los dedillos bien morados.

Te doy los pasos a seguir para este tipo de preparaciones en crudo:

Canapés de Remolacha:

Corta con una mandolina una pieza de remolacha con un corte ancho, tanto para que aguante firme como base de nuestro canapé. Extiende las capas sobre una bandeja y déjate llevar por la imaginación. Puedes poner encima:

  • Hummus con un toque de pimentón por encima.
  • O para algo más ligero, unos brotes tiernos de lechugas con tomate o pepino, tipo mini ensalada.

Otra opción para poner sobre tus canapés de remolacha es un paté vegetal con un topping de aceitunas picadas, de frutos secos o de germinados variados. Como ves cualquier cosa nos sirve para dar contundencia a la sabrosura y ligereza de la remolacha.

Remolacha cruda para sustituir capas de pasta:

Crudi-raviolis de remolacha rellenos de crema de anacardos a la mostaza

Para hacer unas 20 unidades (dependiendo del grosor), necesitaremos:

  • 1/2 remolacha grande en crudo
  • 50 gr. de anacardos crudos
  • 1 cucharadita de mostaza de Dijon
  • 2 cucharadas de agua
  • Semillas de sésamo tostado (opcional para decorar)

Con la remolacha limpia procedemos a hacer finas láminas usando una mandolina. Para la crema de anacardos tan sencillo como previamente hidratarlos unas horas en agua y después batirlos añadiendo un par de cucharadas de agua y la mostaza, logrando así una crema suave.

Montamos los crudi-raviolis colocando remolacha- crema- remolacha y decoramos con el topping de semillas.

Tenemos de este modo un plato saludable al mismo tiempo que bonito, con la ventaja de que tardamos apenas unos minutos en prepararlo y de que podemos incluso dejarlo hecho con anterioridad y se mantiene estupendo.

Puedes acceder a la Receta original aquí. Así no te perderás a la hora de prepararla.

Ensalada con remolacha cruda: cómo se hace una ensalada de remolacha en dos pasos

Esta es una de nuestras preparaciones favoritas. Por lo fácil que resulta para comer sano con remolacha.

Paso 1: Usa los ingredientes que más te gusten y añádelos a un tupper.

Puedes mezclar rúcula, cebolla, atún, pepino y unas tiras de remolacha en crudo.

Para cortarla puedes hacer lonchas y estas a su vez cortarlas longitudinalmente para hacer tiras, ¡queda riquísima! y además aporta un toque crujiente que va genial en las ensaladas.

Paso 2: prepara una rica vinagreta.

Para culminar tu ensalada de tupper, prepara en un bote de cristal (puedes reciclar los botes de conservas) una vinagreta poniendo 3 partes de aceite de oliva virgen extra por una de vinagre y añade al gusto un complemento de sabor (mostaza, mermelada de fruta, miel, semillas de chia...) así nunca te parecerá aburrido comer una "simple" ensalada.

¿Más rápido? prepara una buena botella de Gazpacho de Remolacha y ¡listo! (link: https://www.hogarmania.com/cocina/recetas/ensaladas-verduras/200904/gazpacho-remolacha-1656.html )

Una receta rápida de remolacha empleando solo las hojas

Las hojas de la remolacha, como te decíamos más arriba, las podemos aprovechar.

Son similares a la espinaca y ricas en nutrientes, así que una vez limpias puedes usarlas para añadir a ensaladas, para hacer un delicioso batido verde o incluso añadirlas a una tortilla, ¿buena idea, verdad?

Platos de cuchara con remolacha para comer caliente este otoño

 

Quizá, y con el otoño por delante, nos apetezca más comer "platos calientes" así que otra de las formas de consumir la remolacha es partiendo de la base de la remolacha cocida.

Sin duda la remolacha cocida nos aporta mayor versatilidad a la hora de cocinar y de ahorrarnos tiempo en la cocina sin renunciar a cuidar nuestra salud.

Para cocer la remolacha en casa, ponemos abundante agua a hervir, añadimos la remolacha y dejamos que hierva a fuego medio-lento aproximadamente durante una hora, dependiendo del tamaño de la pieza. Podemos aprovechar para cocer varias al mismo tiempo teniendo en cuenta que sean de tamaños parejos, para que el tiempo de cocción sea el mismo. Iremos comprobando la ternura de la remolacha con una puntilla y una vez esté a nuestro gusto, más o menos tierna, las escurrimos y las pasamos por agua fría para cortar la cocción.

Importante, a la hora de cocerlas lo haremos sin quitar las hojas y sin pelarlas, de este modo perderán menos nutrientes durante la cocción.

Para mantenerlas es suficiente con meterlas en un recipiente apto para frío y a la nevera, durarán en estado óptimo hasta una semana, así que para aprovechar el tiempo os recomiendo cocer varias a la vez.

Justo antes de consumir la pelaremos, así no se oxidarán en la nevera.

Si esto os da mucha pereza una alternativa estupenda es comprar la remolacha ya envasada y cocida, lista para consumir, como esta de Huercasa, evitando así el pequeño engorro que nos pueda ocasionar el cocerla.

¿Ideas para comerla de forma rica y saludable sin perder tiempo en la cocina?, veamos.

Como veníamos diciendo, con estas temperaturas tal vez te apetezca comer un reconfortante plato de cuchara, nada tan socorrido como preparar de antemano un buen puchero y a última hora añadirle unos trozos de remolacha ya cocida.

Calentamos y listo para sucumbir.

Lentejas guisadas, potaje de garbanzos, alubias estofadas...cualquier plato de legumbre nos acepta unos buenos pedazos de remolacha cocida.

Si la cocinamos junto al guiso lo tornará de color oscuro resultando menos agradable a la vista, que no al paladar, así que aquí vosotros elegís, ambas opciones son rápidas e igual de saludables.

Os propongo varias recetas perfectas para dejar hechas de un día para otro, nutritivas y llenas de sabor.

Crema de Remolacha (100% vegetal):

Necesitaremos para 4 raciones:

  • 4 remolachas medianas previamente cocidas
  • 1 vaso de bebida vegetal al gusto, la de arroz queda muy rica
  • 1 cucharadita de sal yodada
  • 1/2 cucharadita de romero seco
  • 1/4 cucharadita de jengibre en polvo

Tal sencillo como pasar todo por la batidora hasta lograr una textura sedosa, calentamos antes de consumir y para completar el plato a la hora de servir podemos poner unos germinados, un topping de semillas de calabaza, o un puñado de semillas de chía.

Lasaña de Remolacha:

Para 4 raciones:

  • 4 remolachas previamente cocidas
  • 4 patatas previamente cocidas
  • 1 vaso de soja texturizada fina
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 hoja de laurel
  • 1 cebolla
  • 2 ajos
  • 1 cucharadita de sal yodada
  • 1 cucharadita de tomillo seco
  • 2 vasos de salsa de tomate frito estilo artesano
  • 1 vaso de bebida vegetal al gusto
  • 2 cucharadas de harina de trigo integral
  • 1 pizca de pimienta negra recién molida
  • queso rallado al gusto

Una receta que aunque parezca algo más trabajosa no nos llevará en la cocina más de media hora, una lasaña que de un día para otro queda estupenda y podemos incluso calentar por porciones en el microondas si comemos de tupper.

Primero ponemos a hidratar la soja texturiza en un recipiente con agua caliente para que se ablande.

Mientras esto sucede vamos a preparar un sofrito con el aceite de oliva, el ajo, la cebolla, el laurel, la sal, la pimienta y el tomillo.

Añadimos la soja texturizada previamente escurrida y la salsa de tomate y mezclamos. Dejamos un par de minutos que se incorporen los sabores.

Encendemos el horno y precalentamos en opción de gratinador a 180º. En una fuente apta para horno vamos a forrar toda la base con lonchas de remolacha cocida, tras esto ponemos una capa de lonchas de patata cocida y seguidamente una capa de nuestro relleno de soja texturizada, así sucesivamente, otra capa de remolacha, otra de patata y otra de relleno.

Tapamos la lasaña con una bechamel vegetal ligera que haremos rehogando en aceite de oliva la bebida vegetal, salando al gusto y añadiendo poco a poco la harina integral hasta lograr una textura de bechamel ligera, batiendo constantemente para evitar grumos.

Ponemos queso rallado por encima al gusto y gratinamos cinco minutos vigilando siempre que no se nos tueste de más, ya sabéis que cada horno es un mundo.

¿Qué os parece? Una opción fabulosa y nada aburrida para comer saludable.

Además ya que tenemos caliente el horno podemos aprovechar para meter unas verduras que nos sirvan de guarnición durante la semana o para hornear unas magdalenas para el desayuno familiar.

Algunas opciones dulces para comer remolacha

Algunas opciones dulces para comer remolacha

¿Opciones dulces? sí, también se puede tomar dulce sin dejar de ser saludable.

Deja a un lado los montones de refinados y azúcares de los dulces ultraprocesados y anímate a preparar por ejemplo una crema dulce de remolacha, un bizcocho o si quieres pasar un rato más en la cocina ¿una red velvet?

Será suficiente con sustituir el azúcar por una pasta de dátil y las harinas refinadas por harinas integrales.

Si sois de los que sucumbís a los picoteos entre horas o una buena opción para desayunos y meriendas es dejar preparado un estupendo Hummus de Remolacha, en este vídeo de Huercasa veréis que es muy sencillo de hacer.

Previsión y organización son la clave a la hora de comer cuando no tenemos tiempo y queremos cuidarnos, así que con que un día a la semana dediques un par de horas a estos menesteres te estarás asegurando comer nutritivo, saludable durante toda la semana y rico, muy rico, que eso también es importante.

¡No hay excusa!

Con la remolacha comer sin tiempo y de forma saludable es posible.

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