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Patata, tu aliada en la cocina también en verano

En el artículo de hoy descubrirás más sobre la patata, tu aliada en la cocina también en verano.

Y, es que si bien la patata es un ingrediente muy común en nuestras cocinas, parece que en verano, al dejar atrás los guisos en caliente, la dejamos algo abandonada, y nada de eso. La patata es un alimento que no debe faltar en nuestra dieta en ninguna época del año, ya sea invierno o verano.

Daremos unas pinceladas sobre su origen, hablaremos de sus magníficas propiedades, desmontaremos algún mito y para terminar te dejaremos algunas recetas y usos en la cocina para que compruebes que la patata, en verano, también es nuestra aliada en la cocina.

¡Empezamos!

 

La patata, origen

La patata tal y como la conocemos hoy es originaria de América del Sur. Allí, para los indígenas era un alimento fundamental y básico que no faltaba en su dieta, el ingrediente principal podríamos decir.

 

Más concretamente, la patata parece ser proveniente de la zona de Los Andes y se viene cultivando desde tiempos remotos en los altiplanos de Chile, Perú y Ecuador.

Fueron los primeros exploradores españoles en América quienes le dedicaron una especial atención ya que, junto con el maíz, otro de nuestros ingredientes preferidos, formaba parte del principal alimento de la población indígena, tal y como os contábamos más arriba. Ellos, los exploradores españoles, la trajeron a nuestro país a mediados del siglo XIV y fue en un principio cultivada para dedicarla a la alimentación del ganado, más que para el consumo humano, y cómo ha cambiado la historia...

Según el tiempo iba pasando, las variedades de patata iban mejorando tanto en su sabor como en tamaño, fue entonces cuando el pueblo la introdujo en su dieta, dadas además las enormes penurias de aquel momento. Estábamos ante un ingrediente económico que saciaba, alimentaba y estaba al alcance de casi todos.

Fue allá por el siglo XIX, cuando España empezó a cultivar la patata de forma intensiva, modelo más parecido al que conocemos hoy día.

Al poco, su cultivo se extendió por otros países de Europa, y fueron franceses, italianos e ingleses los que más atención le prestaron, viendo que estaban ante un alimento que se podía cultivar en casi todos los climas más y tenía un gran potencial.

La patata a día de hoy, es un producto de gran consumo, muy utilizado en la industria, y al alcance de todos, lo que ha conducido a que se cultive en todos los continentes en grandes cantidades.

En España, la mayor parte de la patata cultivada se destina a la exportación sobre todo la patata temprana y la ultratemprana, gracias a nuestro estupendo clima somos de los primeros países que podemos ofrecer según qué variedades de patata en los mercados centroeuropeos.

 

La patata y sus propiedades

Fuente de carbohidratos, como los azúcares o el almidón, que aportan energía al cuerpo, en particular al sistema nervioso y a nuestro cerebro. La falta de hidratos de carbono en la alimentación conduce a tomar demasiadas grasas buscando la energía necesaria, lo que contribuye a la obesidad. Por lo que no se aconseja el abandono de los carbohidratos en dietas en adelgazamiento.

Cuando hablamos de patatas no nos podemos imaginar que esta aporte más vitamina C que otros alimentos que contienen almidón, con lo que gracias a esto, por ejemplo, previene el escorbuto. Además de la vitamina C, tiene vitamina B que es necesaria para el metabolismo, el sistema nervioso central y la formación de los glóbulos rojos.

Gracias a estas propiedades nutricionales, el consumo de la patata puede contribuir entre otros a la reducción del estrés, ayudarte a dormir mejor y a tener un mejor funcionamiento del cerebro.

La patata es también fuente de fibra y esta es muy importante para que el cuerpo pueda hacer la digestión correctamente. La fibra como tal se encuentra solo en alimentos de origen vegetal y, aunque no es un nutriente directo, es muy útil para el organismo al evitar el estreñimiento.

La fibra también es la responsable de hacer que tengamos sensación en el estómago de estar lleno y saciados, con lo que ayuda a controlar el peso al alejar las ganas de comer durante más tiempo.

La patata además es rica en minerales como son el potasio, el hierro, el magnesio, el fósforo o el zinc.

El potasio es un mineral imprescindible para nuestro cuerpo, ayudando entre otras cosas al buen funcionamiento de los músculos. Así que estamos ante un alimento estupendo para deportistas.

Lo mejor para beneficiarnos de todas las propiedades que nos ofrece la patata es que la consumamos lo menos procesada posible. Al vapor o cocida, guisada o estofada, dejando la opción frita para ocasiones puntuales, ya que de este modo además añadirnos grasas extras que nos convienen poco.

 


 

Mitos y curiosidades sobre la patata. 

Aquí van algunos datos curiosos sobre la patata que creemos que no te dejarán indiferente:

· En la patata la gran mayoría de sus proteínas están pegadas a su piel, así que cuando se la quites, intenta retirar la menor parte posible o mejor aún, no la quites; una patata bien lavada puede comerse con piel perfectamente y estarás beneficiándote de un extra de nutrientes que normalmente desechamos. De todos modos si eso de comerlas con piel no te convence, al menos, a la hora de cocinarlas, ya sea al vapor o cocidas, hazlo con la piel y así al retirársela, no eliminas del todo las proteínas de la patata.

· A la hora de conservar las patatas, si las guardas en la nevera, con temperaturas por debajo de los 6 grados, unos componentes específicos de la patata se rompen, liberándose este modo glucosa. Esta creación de azúcar hace, entre otras cosas, que la patata nos sepa más dulce.

· Si por el contrario, prefieres dejarlas fuera del frigorífico, debes saber que a temperaturas por encima de los 12 grados, se estropean más rápidamente.

· No, la patata no engorda, lo que engorda es con lo que la acompañes, y la forma en la que la cocines. La frituras y salsas son las responsables de que pensemos que la patata es nuestra enemiga, y nada más allá de la realidad, estamos ante un alimento bajo en grasa, con fibra y que ayuda a nuestros músculos y cerebro, entre otros. Así que añádela cocida o al vapor a tu dieta y disfruta de ella.

· Y qué me decís de los brotes que le salen a la patata pasado un tiempo, ¿podemos comerlas así?, ¿debemos tirarlas a la basura cuando aparecen estos brotes? Cuando empiezan a salirle los brotes a las patatas podemos comerlas perfectamente, ya que esto no es indicativo de que por dentro estén en mal estado. Lo único que deberemos hacer es quitarles todos los brotes y eliminar también la zona de contacto entre los bordes del brote y la patata ya que en esas zonas se produce una sustancia llamada solanina, una sustancia tóxica y puede afectar al sistema nervioso de nuestro organismo.

· Se dice que es el primer vegetal cultivado en el espacio. Fue en 1995 cuando astronautas americanos plantaron este tubérculo por primera vez en el espacio en uno de sus viajes.

· La patata como quitamanchas. Como lo oyes, algunas enzimas de la patata pueden eliminar manchas tan solo frotando la patata sobre la mancha que se nos resista, después a la lavadora y listo.

· Aunque las patatas sean muy sanas para los humanos, no debemos dárselas a los caballos, ya que para ellos son muy tóxicas.

· Mr. Potato fue el primer juguete que se anunció en la televisión americana.

· El vodka polaco se elabora a base de patata, ¿curioso verdad?

Hasta aquí algunas de las curiosidades sobre este alimento que tanto nos gusta, la patata y que podéis encontrar ya listo para consumir en Huercasa.

 

Usos de la patata en la cocina de verano

En el artículo de hoy nos proponemos hacerte ver que la patata puede ser tu aliada en la cocina también en verano.

Si bien estamos acostumbrados a comer la patata en caliente, ya sea cocinada en guisos, estofados o como guarnición, hoy os proponemos consumirla además de de estas formas, en frío.

La patata una vez cocida es un ingrediente estupendo para acompañar tus platos. Añade la patata a tus ensaladas de verano y enriquecerás tus platos haciendo que una sencilla y rápida ensalada se convierta en un plato saludable, equilibrado y único.

Ensaladas simples de únicamente verdura y hortaliza ganarán mucho si añades patata en frío, también en tus ensaladas de pasta o cereales como el arroz, siempre queda bien.

Te recordamos este artículo en el que preparábamos un montón de ensaladas para el verano.

Otra de las formas en las que podemos usar la patata en frío, como ingrediente de verano, es en crema. Al clásico puré de patata bájale la temperatura, verás cómo en frío es una delicia. Si prefieres te recomendamos que lo aligeres con bebida de arroz o avena sin azúcar, y lo tomes a modo de crema fría, ponle un toque de hierbabuena y ¡listo!

Importante, ¿Sabes que la patata en frío se convierte en un alimento prebiótico?, sí esto te suena a chino, atento, te lo cuento más detalladamente.

Refrigerar las patatas cocidas hace que se conviertan sus almidones en un tipo de fibra fermentable (prebiótica). De esta forma, la patata tiene menos calorías y es más beneficiosa para la flora intestinal, siendo así más beneficiosa para nuestro organismo, así que ya sabéis, todos a dejar enfriar las patatas una vez cocidas.

El prebiótico de patata es tan sencillo como hervir las patatas con piel, enfriarlas y dejarlas enfriar en la nevera durante al menos 4 horas. En el proceso de hervido, los almidones de la patata se hidratan y se hacen digeribles.

Al enfriar la patata, parte de sus almidones se cristalizan y se convierten de este modo en almidones resistentes, o lo que es lo mismo, se convierten en un tipo de fibra altamente fermentable para las bacterias intestinales, lo que beneficia nuestra la salud digestiva.

 

Algunas recetas para inspirarte en la cocina.

 

· Pastel de Patata y Atún

 

En esta vídeo receta podrás seguir todos los pasos necesarios para preparar este delicioso pastel de patata y atún que estamos seguros que hará las delicias de todos. Una receta fresca, saludable y con una pinta estupenda.

 

· Patatas rellenas en frío

Otra receta rápida que no puedes perderte son estas patatas rellenas que además de hacer rápidamente puedes dejar preparadas de un día para otro.

 

· Papas aliñás

Una de nuestras recetas fresquitas con patata son estas “papas aliñás” típicas de la gastronómica gaditana. Refrescantes a más no poder, anímate con ellas y nos cuentas.

 

· Patatas cocidas en vinagreta

Que nos encanta el vinagre no es un secreto, pero si además es para aliñar unas patatas cocidas en vinagreta mucho más.

 

· Crema fría de patatas

Tal y como os contábamos unas líneas más arriba, una crema de patata fría es una opción estupenda para degustar la patata en nuestros platos de verano. ¿Te animas con ella?

 

· Pastel frío de patata y aguacate

Una receta veraniega en la que la patata y el aguacate son los protagonistas para hacer las delicias de nuestros comensales. Este pastel frío de patata y aguacate será una de las recetas reina del verano.
 

Hasta aquí nuestro artículo de hoy, en el que hablamos sobre la patata y la convertimos en nuestra aliada en la cocina de verano. Si eres de los que todavía no disfruta de este ingrediente tan versátil en platos fríos, ya estas tardando, con estas recetas que te proponemos seguro que acabas enganchado a la aliada veraniega por excelencia, la patata.

 

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