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Verduras cocidas. 7 motivos por los que son buenas para tu dieta

Cuando hablamos del consumo de verduras siempre se destaca que la forma más beneficiosa de consumirlas es hacerlo en crudo, pero en el artículo de hoy hablamos de verduras cocidas y te damos 7 motivos por los que son buenas para tu dieta.

Coge papel y lápiz y apunta, porque algunos de los motivos son realmente curiosos ¿Sabías que algunas verduras es mejor comerlas cocidas que en crudo? Pues como lo oyes, quédate y te contamos esto y mucho más.

Las propiedades de las verduras crudas

Los alimentos crudos son ricos en vitaminas, en sales minerales, en oligoelementos, en cantidad de fibra, y demás propiedades que hacen que propaguemos nuestra salud. Su consumo debe ser diario y debemos maximizar su consumo ya que gracias a ello nutrimos nuestro organismo, si bien como explicamos en los siguientes puntos, las verduras cocidas son una excelente opción y debemos también hacerlas parte principal de nuestros diarios de cocina.

Respecto a los alimentos crudos, está demostrado que sacian más ya que suelen favorecer la masticación y con ellos la saciedad, algunos alimentos tienen la capacidad de mejorar la digestión al tomarlos en crudo, otros, como veremos más abajo será todo lo contrario y la cocción será lo que nos favorezca esta propiedad.

Los alimentos crudos suelen darnos mayor energía, aunque también en estaciones frías se recomienda consumir alimentos calientes y templados que hagan entrar al cuerpo en calor.

Los alimentos consumidos en crudo tienen más capacidad antioxidante del organismo.

También no ayudan a combatir el estreñimiento gracias a la fibra y la cantidad de agua que poseen.

Ahora bien, el estar a favor del consumo de verdura y hortalizas crudas no nos hace estar en contra de su consumo en cocido, ni mucho menos, te contamos 7 motivos por los cuales las verduras cocidas son buenas para tu dieta y por los cuales deberías añadirlos a tu lista de la compra.

Las propiedades de las verduras crudas

7 motivos por los que las verduras cocidas son buenas para tu dieta

Motivo 1. Son una fuente extraordinaria de fibra

Pues sí, tal y como lo oyes. Algunas verduras y hortalizas tienen más fibra en su versión cocida que en crudo. Te decimos algunas que no deben faltar en tu cocina, tanto por su sabor como por sus estupendas propiedades aun estando cocidas:

- De la familia de los tubérculos: La patata, la zanahoria, la remolacha y los nabos. Todos ellos nos ofrecen más fibra si antes de consumirlos los cocemos.

- Las verduras de hojas verdes, como son la espinaca o pudiera ser el brócoli también son fuente de fibra elevada en su versión cocida versus su versión en crudo.

- El maíz sería otro ejemplo de vegetal que cocido aporta más cantidad de fibra que consumido de otra forma.

Si además tienes alguna dolencia de tipo inflamación estomacal o algún malestar que tenga relación con tu sistema digestivo, te diremos que una buena solución está en consumir las verduras cocidas, de este modo le estarás echando una mano a tu cuerpo evitando grasas innecesarias o irritantes y le estarás dando un aporte interesante de fibra que le será beneficioso.

Esta cantidad de fibra también nos será de gran ayuda a la hora de planificar dietas de adelgazamiento o en casos de estreñimiento, ya que nos ayudarán a limpiar nuestro intestino y al tiempo lo mantendrá saludable.

Si bien este aumento en la cantidad de fibra no se da en todas las verduras, en estas que te hemos comentado salimos ganando. Varía el consumo de crudos y cocidos y benefíciate así de lo que todos y cada uno de ellos puede aportarte.

Fuente extraordinaria de fibra

Motivo 2. El no aporte de grasa

Sabemos que la grasa puede ser, a grandes rasgos, grasa mala o grasa buena. Siempre optaremos por el consumo de grasa buena o grasa saludable, como puede ser nuestro maravilloso aceite de oliva virgen extra, también la grasa de alimentos como el aguacate, el mango o los frutos secos, la grasa de los pescados azules o la controvertida grasa de la manteca del coco virgen.

Bien, aun siendo grasa saludable, en dietas de pérdida de peso normalmente suelen pautarnos regular este consumo, de tal modo que consumir las verduras cocidas nos va a beneficiar ya que para cocinarlas no usaremos ningún tipo de grasa, de forma que queden completamente naturales y sin grasas añadidas.

Prepara tus verduras simplemente poniéndolas a cocer en abundante agua. Si las pones a cocer en trozos grandes y con piel mantendrás más nutrientes durante la cocción y ya tendrás tiempo una vez cocinado de cortarlo en trozos más pequeños o pelarlo.

Sí hay que tener en cuenta que cuanto más grandes sean los trozos más tiempo tarda en cocerse el alimento. Si no quieres perder nada de tiempo en la cocina, siempre puedes optar por comprar tus verduras ya cocidas, de forma completamente natural y listas para consumir, como estas de Huercasa, zanahorias (https://www.huercasa.com/es/producto/zanahoria-cocida-en-bastones), patatas (https://www.huercasa.com/es/producto/patata-cocida-pelada) o remolacha (https://www.huercasa.com/es/producto/remolacha-cocida-y-pelada), entre otras. Hay variedad para que comas rico y diferente cada día de forma saludable y rápida.

No aportan grasa

Motivo 3. Textura más suave, más fácil de comer

Las verduras en crudo no hay duda de que son una fuente magnífica de nutrientes, aunque algunos de ellos se intensifican al cocerlas tal y como estamos viendo en este artículo.

Una de las ventajas que nos puede ofrecer la verdura cocida es su textura, tierna y suave. Esta textura es ideal para personas que por algún tipo de dolencia o problema no pueden ingerir los alimentos en su estado sólido, facilitándoles así la ingesta de alimentos saludables aptos para su problema, sin renunciar al sabor.

También para los bebés o niños que están aprendiendo a comer. A partir de los seis meses podremos ir introduciendo alimentos blanditos para que ellos aprendan a degustar alimentos, texturas, formas y sabores diferentes.

Si se opta por la alimentación a base de purés, la verdura cocida también nos es propicia ya que nos permite incorporar varios alimentos con textura blanda y dejar un puré o crema delicioso, saludable y versátil ya que admitirá diferentes ingredientes y añadidos según se quiera.

Textura más suave, más fácil de comer

Motivo 4. Nos permiten ahorrar tiempo en la cocina

El tiempo, ese gran anhelado, sobre todo cuando se dedica el tiempo a varias tareas o trabajos al mismo tiempo.

Si bien el consumo de verduras crudas puede parecer que es lo que más tiempo nos ahorra, la planificación y el tener los recursos bien organizados durante la semana es lo que nos salvará de caer en la tentación de la comida rápida y ultraprocesada.

Esto es el tan de moda Batch Cooking (https://www.cuerpomente.com/blogs/gastronomia-consciente/batch-cooking_1783) el cocina ahora para tener mañana, lo que de toda la vida, al menos en nuestras casas, han venido haciendo nuestras madres y abuelas. Ser precavido es la base. Dedica un día de la semana, el domingo es el más elegido, y deja alimentos saludables cocinados para toda la semana, de modo que a la hora de comer o cenar solo tengas que abrir el tupper, calentar y comer, o en el peor de los casos, mezclar un par de cosas y ¡comida lista!

Tener alimentos cocidos listos para comer te facilita esto, ya que con tan solo añadirlos a tus platos los estarás dotando de sabor al tiempo que nutres tu cuerpo con deliciosas propiedades nutricionales.

Tener estos básicos de la cocina, como pueden ser la patata, la zanahoria, la calabaza, la remolacha o el maíz ya cocidos nos aligera muy mucho la labor en el día a día en la cocina, no hablemos ya de cereales integrales o legumbres, cuyo proceso de cocción es mucho más lento.

Nos permiten ahorrar tiempo en la cocina

Motivo 5. Porque reutilizamos el agua de cocción

Si eres de los que una vez ha cocido los alimentos tiras el agua de la cocción por el fregadero, que sepas que estás comiendo un error al dejar ir ese agua.

El agua de la cocción de las verduras y/o de las hortalizas está repleta de todos los nutrientes que han perdido la verdura u hortalizas que hemos cocido en dicha agua.

A más tiempo de cocción más nutrientes pierde el alimento y más nutrientes que quedarán en el agua, por lo que desperdiciar este agua no es lo ideal.

Conserva este sencillo caldo y úsalo para hacer sopas o para añadirlo a tus guisos, además de sabor aportará estos nutrientes a tus nuevos platos.

Otro motivo para no tirar este agua de cocción puede ser medioambiental, si no quieres cocinar con ella puedes usarla para por ejemplo regar las plantas.

Reutilizamos el agua de cocción

Motivo 6. Aumento de las propiedades en ciertas verduras y/u hortalizas

Es el caso por ejemplo de las zanahorias, ya que estas cuando están cocidas contienen más cantidad de vitamina A, luteína y vitamina K que las zanahorias consumidas en crudo.

Los champiñones, por ejemplo, una vez que entran en contacto con el calor liberan mayor cantidad de potasio, por lo que es recomendable consumirlos cocinados para favorecer el potasio.

El brócoli también aumenta sus propiedades antioxidantes con el cocinado, así que cuécelo o prepáralo al vapor para beneficiarte en mayor medida de estas propiedades.

Las espinacas recomendamos comerlas cocidas, así absorberás mejor el hierro ir poseen, también el calcio y el magnesio que contienen.

Aumento de las propiedades en ciertas verduras y/u hortalizas

Motivo 7. Si sigues la dieta macrobiótica estás de enhorabuena

Y por qué te digo esto, pues porque este tipo de dieta da el visto bueno a los alimentos cocidos ya que los crudos enfrían y eso a priori no es lo que queremos conseguir. Es complejo pero en resumen, los alimentos cocidos, siempre con cocción lenta y el mínimo tiempo posible, favorecen el calentamiento del cuerpo ya que en este tipo de dieta buscamos el equilibrio entre el yin (frío) y el yang (calor). Si quieres leer más sobre este tema aquí tienes más info. (https://patriciarestrepo.org/alimentacion/macrobiotica-y-sentido-comun/).

Cómo cocer tus verduras en casa para sacarles el máximo partido.

A continuación te contamos cómo cocer tus verduras para sacarles el máximo partido y hacerlo de la forma correcta, ya que ahí radica parte del éxito.

  • Tanto la verdura como las hortalizas y las frutas, se oxidan cuando las cortamos , así que la mejor manera de que conservemos nuestras verduras y hortalizas al llegar con ellas del mercado es guardarlas en el frigorífico o fuera dependiendo de cuándo las queramos usar pero siempre dejándolas enteras y sin pelar. A veces y por motivos de espacio queremos guardar todo ya troceado hasta el momento en el que lo cocinemos y es un error. De tener que hacerlo así sí o sí, guarda los trozos por separado y ciérralo al vacío para conservar todos los nutrientes que podamos.
  • Nada de poner las piezas de verdura previo remojo antes de cocinar. Intentamos de este modo lavarlas lo máximo posible para quitar pesticidas y lo que conseguimos es que se pierdan nutrientes, y los pesticidas sigan ahí, ya que con este gesto no los retiramos para nada. La verdura así pierde su agua natural y con ella sabor.
  • Nada de lavar la verdura o las hortalizas con agua caliente o tibia, lo mejor es un lavado rápido frotando con un cepillo especial de cocina, y con agua fría para no alterar propiedades y acelerar la oxidación.
  • Como ya adelantábamos arriba, cocer las piezas siempre que sea posible enteras y con piel. En el caso de que tengamos que cortarlas lo haremos en el mismo momento de ponerlas a cocer y no antes.
  • Una vez tenemos los alimentos cocidos, no dejaremos que se enfríen al aire, sino que cortaremos la cocción metiéndolos en un recipiente lleno de agua con hielo para que el punto de cocción sea el apropiado y la verdura con el calor no siguiera cocinándose.

Hasta aquí nuestros 7 motivos para disfrutar e incluir la verdura cocida en tu dieta diaria.

Recuerda: una dieta natural, variada y equilibrada es la base para tener una salud de hierro.

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